Posted by
Pame
In:
El príncipe azul existe
Yo estuve con el príncipe azul. Así es queridos lectores, yo estuve con aquel hombre que hace todo lo posible y hasta imposible por hacerte sentir bien, que no tiene ojos para ninguna otra mujer y que siente que tú eres el centro del mundo. Aquel hombre que te hace regalos inesperados, que llega con esos aros que un día viste en una vitrina o recuerda la marca de tus chocolates favoritos. Estuve con el hombre que no teme andar con una flor en la calle y que gusta de pagar cuando vamos a cenar. Sólo una conclusión puedo sacar de esa experiencia: yo, definitivamente, no soy una princesa.
¡Si hasta en más de una ocasión trató de llamarme “princesita”! Ahí tuve que detenerlo, es que no debe haber nada más cursi que ese apelativo. Además, mucho disto de ser una heredera de la corona: gusto de hablar de fluidos, soy altamente garabatera y si me ponen al frente de un plato de sushi y un queso ‘e cabeza con pebre, mi elección claramente será el queso (y si hay pan amasado, mejor). En cambio, mi príncipe era mucho más refinado que yo, cada vez que yo decía algo como “puta que me cae mal ese guatón culiao” me miraba sorprendido y a la vez riéndose mientras me reprobaba diciendo “¡mi amor!”. Quizá consideraba pintoresco que yo fuera así.
Recuerdo que él usaba el habla aniñada para conmigo y con las mujeres en general, “habla como hombre” le dije una vez y sabía hacerlo. Sin embargo, muchas veces yo utilicé esa forma para dirigirme a él. Revisar mis antiguas conversaciones de msn es una avalancha de pudor por cómo profería mi amor al príncipe. Aún así, siempre me aproblemó y me daba cierta “cosita” su forma de prestarme tanta atención, además, yo no era así con él, lo que causaba ciertos problemas, ya que buscaba una xime más cariñosa y atenta, buscaba la princesa que no soy.
Y aunque yo sintiera que muchas de estas cosas no me acomodaban y que a la vez me encantara con su trato, había cierto resquemor al respecto. Más de una vez pensé “es el hombre perfecto, no puedo perderlo, no puede no gustarme” pero finalmente no me acomodaba. Además sentía un vacío intelectual y mi vida social se hizo más pequeña. Deben saber que estar con un príncipe es altamente demandante, sobretodo si él cree que tú también perteneces a la familia real. A su mamá, la reina, le gusté desde la primera vez que me vio, porque “era clarita, tenía todos mis dientes, no se me caían las /s/ y no estudié en colegio con números”, o sea, al parecer yo podía ser parte de la realeza. Pero todo eso me parecía tan irreal ¿hasta dónde llegaría el embobamiento de mi príncipe por mí, hasta cuándo las palabras cursis, acaso también faltaría al trabajo por verme con la regularidad que faltaba a la universidad?
A pesar de que no ha pasado un año desde que la no-princesa hirió al príncipe con la traición, no recuerdo mucho más que hechos puntuales de aquella relación. El embelesamiento -que soy consciente de que ocurrió- no puedo traerlo a la memoria (que es pésima, como la de la pauli). Debo ser como el hoyo.
Ahora me encuentro nuevamente enamorada de un no-príncipe, es como el intelectual de la corte que también sabe divertirse. Exacto, es de aquellos que atraen a las doncellas. ¿El problema? Disto también de ser doncella.
Xime.-
¡Si hasta en más de una ocasión trató de llamarme “princesita”! Ahí tuve que detenerlo, es que no debe haber nada más cursi que ese apelativo. Además, mucho disto de ser una heredera de la corona: gusto de hablar de fluidos, soy altamente garabatera y si me ponen al frente de un plato de sushi y un queso ‘e cabeza con pebre, mi elección claramente será el queso (y si hay pan amasado, mejor). En cambio, mi príncipe era mucho más refinado que yo, cada vez que yo decía algo como “puta que me cae mal ese guatón culiao” me miraba sorprendido y a la vez riéndose mientras me reprobaba diciendo “¡mi amor!”. Quizá consideraba pintoresco que yo fuera así.
Recuerdo que él usaba el habla aniñada para conmigo y con las mujeres en general, “habla como hombre” le dije una vez y sabía hacerlo. Sin embargo, muchas veces yo utilicé esa forma para dirigirme a él. Revisar mis antiguas conversaciones de msn es una avalancha de pudor por cómo profería mi amor al príncipe. Aún así, siempre me aproblemó y me daba cierta “cosita” su forma de prestarme tanta atención, además, yo no era así con él, lo que causaba ciertos problemas, ya que buscaba una xime más cariñosa y atenta, buscaba la princesa que no soy.
Y aunque yo sintiera que muchas de estas cosas no me acomodaban y que a la vez me encantara con su trato, había cierto resquemor al respecto. Más de una vez pensé “es el hombre perfecto, no puedo perderlo, no puede no gustarme” pero finalmente no me acomodaba. Además sentía un vacío intelectual y mi vida social se hizo más pequeña. Deben saber que estar con un príncipe es altamente demandante, sobretodo si él cree que tú también perteneces a la familia real. A su mamá, la reina, le gusté desde la primera vez que me vio, porque “era clarita, tenía todos mis dientes, no se me caían las /s/ y no estudié en colegio con números”, o sea, al parecer yo podía ser parte de la realeza. Pero todo eso me parecía tan irreal ¿hasta dónde llegaría el embobamiento de mi príncipe por mí, hasta cuándo las palabras cursis, acaso también faltaría al trabajo por verme con la regularidad que faltaba a la universidad?
A pesar de que no ha pasado un año desde que la no-princesa hirió al príncipe con la traición, no recuerdo mucho más que hechos puntuales de aquella relación. El embelesamiento -que soy consciente de que ocurrió- no puedo traerlo a la memoria (que es pésima, como la de la pauli). Debo ser como el hoyo.
Ahora me encuentro nuevamente enamorada de un no-príncipe, es como el intelectual de la corte que también sabe divertirse. Exacto, es de aquellos que atraen a las doncellas. ¿El problema? Disto también de ser doncella.
Xime.-
This entry was posted on 19:52
You can follow any responses to this entry through
the RSS 2.0 feed.
You can leave a response,
or trackback from your own site.
Posted on
-
15 Comments
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)










15 comentarios:
creo que definitivamente, yo tampoco soy una princesa.
Recuerdo sí, que alguien me dijo que yo era su princesa, pero era parte del juego en el que estabamos metidos. Nuestro "amor" fue parte de un juego, donde yo era una princesa y el un guerrero......
pero ahora, viendolo objetivamente... jaja no, creo que no soportaría que me trataran así... soy demasiado bruta y poco delicada... salgo cuando quiero serlo, pero no está en mi alma...yo tambien huiría de alguien así...sería incapaz de estar con algyien que no me dejara respirar.... XD
Ahh... El principe azúl es tan....
... Yo soy del perraje... del pueblerío... vivo en la periferia del reino... asi de flaite.
Pero quien puede negar que no puedo dar amor?....
Finalmente eso del principe azul pa mi es una pavada de disney... que lamentablemente muchas niñitas crecen esperando...
En fin... Yo a pesar de que me gusta la delicadeza en las mujeres... debo confesar que prefiero a una que no quiera ser princesa sino que solo quiera compartir lo que es... y punto...
... llegado un momento también dejé de querer ser el caballero azul o el principe azul de alguna chica... prefiero ser el flaite cariñoso.
un abrazo xime... me has dado en que pensar...
Príncipe azul. Creo también haberlo conocido, pero al igula que Ud. yo de princesa, nada tengo.
Lo herí, muy feo, y me arrepiento. Pero con él no puedo estar, es una cosa tan extraña!!
En fin
Buen post
Saludos!
Yo nunca creí en llegar a conocer al príncipe azul porque siempre supe que no era una princesa, o al menos no de esas que conocen príncipes y viven felices para siempre y bla. A lo más fui durante un tiempo la princesita de mis papás, que en un intento de evitar que me convirtiera en una "niña-niño" (como mi hermana mayor), me llenaron de cosas rosadas de "niñita-mujer". Ahora el único príncipe que conozco es mi sobrinito (de 4 meses y medio), lo que -si fuera un poco patuda- por lo menos me covertiría en una doncella, pero lo encuentro muy fome. Prefiero ser su bufón, porque entonces como premio él me regala su risita de bebé. Y creo que en lo que a príncipes respecta, eso es todo lo que necesito.
Saludos, muy buen blog, como siempre no más.
ya...yo hace mil años sali del closet, adquieriendo mis supermegalopoderes de tortillera zum bang boom!!
y ahora debo salir del closet:
Soy una princesa
sucia y deslenguada
campesina y chascona
zarrapatrosa, pobre...
pero soy princesa. No soporto el aji, detesto a los rotos, odio a los flaytes, los curaos son despreciables para mi, no bebo, y amo por sobretodas las cosas al principe azul (que no tengo y jamas tendre por k en el test de fasebuk, mi principe era caca recien hecha)
nótese: ahora estai con un morocho sexópata que se exita con mis nipples
Ayy, esos príncipes azules son unos locos...
Como soy notoriamente una no-princesa, ni oportunidad he tenido de ser la acompañante de un príncipe azul.
Pero estoy segurísima de que no hay ná más rico que un besito esperando la micro, luego de haber ido a ver una exposición o una película gratis. O recordar como la mejor cena un jugo yuz y galletas en el estacionamiento-terraza del Jumbo de Valpo.
Esas son cosas que los príncipes no saben, y que a las no-princesas como yo, nos encantan...
Saludos a la no-princesa y al no-príncipe (que me los he encontrado en aquellos frecuentes paseos de no-princesas y no-príncipes, con el mío =D )
jajaja, sí, recuerdo cuando nos encontramos ^^ lo que me hace recordar que hace tiempo no salgo
Seba: te encanta recordarme eso! cada día lo tengo más asumido xD.
Saludos!!!
El pasado debe quedar en el pasado con aquellos que lo construyeron. Porque a pesar de no todo ser hermoso, todo lo fue. Algo de eso deberíamos honrar, lejos de tanta gente.
chanes!!!!!!
en voláh se han dado cuenta que el contador de visitas está malo?.... la semana pasada teniamos 1635 visitas y esta solo tenemos 1300 y algo XDDDD
jajaja lesas!! (aunque sé bien que si les digo "weonas" no se van a ofender... xD)
el principe azul no existe, son ustedes las que idealizan a sus hombres, luego los pierden y se les va la vida, o los engañan y se sienten rameras...
no es que yo tenga una basta experiencia en eso de ser un principe ni mucho menos, es más, creo que exageran el significado de ciertas acciones que al menos yo considero básicas- ejemplo esperarla a la salida del metro de sorpresa con algún engañito o para invitarla a salir. o un correo de tono romanticón cochino derrepente pa elevar la temperatura de la relación... y posteriormente darle como caja xDD...
por mi parte me gustan las doncellas rameras, aquellas que saben comportarse como la situación lo amerita, y que llevan con orgullo eso de ser rameras y doncellas con sutileza para que sólo uno sepa cual es el limite de ambas partes.
y yo... creo que dentro de la fantasía me comportaría como el caballero de armadura sucia, sudado y hediondo, pero que se hace el weón frente a las doncellas y se las engrupe con una chela.
con una chela?
na, la gracia es que el caballero de armadura sucia invite a cabalgar xD
a cabalgar (la)?
jajajaja, la familia real...
me llamo Lorena, hoy husmeando x ahi encotnre este blog, lo encontre buenisimo xD, les comente otra entrada tbn, espero q no les moleste.
Sabes, hasta hace un tiempo yo tampoco era una princesa (la vdd es que aún no lo soy pero estoy trabajando en eso) y tampoco me quedaban ganas de serlo, pero despuñes descubrí de que no es taaaan malo ser así y q mi problrema era bàsicamente tener un concepto errado de lo q es ser princesa como tal, una princesa no tiene q ser tonta ni mucho menos, no tiene q ser una miss universo o ser de lo mas popular. Ni ser la mas fina y delicada flor de las praderas, xq claramente, asi no se puede ayudar a gobernar un reino.
Claro, los hombres asi suelen ser un poco empalagosos, sobre tdo xq no estamos acostumbradas a ser asi, tiernas, delicadas, finitas xD.
Pero, no te preocupes, ya llegara el dia en q encuentres un principe de un reino parecido al tuyo ;) y con el tiempo te daras cuenta de q vale un poquito la pena hacer esos ajustes, mas q por el, para una misma.
Hola Lilo!
no hay problema en que postees, más felices nos pones!
ojalá te des más vyueltas por acá, trataremos de actualizar con más regularidad.
Saludos!
Publicar un comentario en la entrada