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Pame
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La prueba de amor
Cuando iba en el colegio se hablaba de la “prueba d amor” como aquel momento en que entregas tu telita intacta a un susodicho del que crees estar enamorada y que romperá sin piedad. Las teleseries, sean chilenas, sean venezolanas, en ese entonces hablaban de que las mujeres tenían que probarle a sus machos que estaban enamoradas desvistiéndose y dejándose penetrar por ellos.
Pero el concepto de virginidad se venía a menos, y es tan relativo el momento en que la pierdes. Además ahora todo el mundo culea con todo el mundo, los hímenes se rompen en carretes cargados de alcohol y paraguas, y las primeras eyaculaciones en dos segundos cantan victoria para practicar el mundo de las sexualidades activas. Estamos entrenados a acariciarnos hasta llegar a un momento de calentura tal en que el coito, sea vaginal, sea anal, es el protagonista. Las calificaciones al respecto redundan en “se movía como los dioses”, “es apretadita”, “la tenía tan gruesa que se sentía todo” y otro símiles. El sexo se limita a un mete y saca básico e interminable. Da lo mismo vestirte especial, te verá, se calentará, te sacará los calzones y te la meterá sin más importancia y tú, mujer, creerás que tu técnica de seducción funcionó. Eso puede tener distintas consecuencias, puede que seas la maestra del meneo, o puede que luego solo importe sacarte los calzones y cuando le prestan atención a otras partes de tu cuerpo, te sientas tan analizada que mueras de pudor “puta, la estrías, la celulitis, la fofez, esa maldita y loca fofez!”.
Es por eso que creo que hoy en día la prueba de amor es otra y quizá les parezca extraña. Yo, mujer poco pudorosa frente algunos temas, y que muere de vergüenza en tantos otros, creo que la verdadera “prueba de amor” radica en cosas que consideramos más triviales. Que te acompañen a hacer pipí y te vean en ese baño público en una sentadilla ridícula mientras le achuntas a la taza y luego te limpias. Cuando le dices que vas al baño a cagar, cuando te sientes en la confianza total de tirarte un peo y te cagai de la risa, cuando puta que te daba lata depilarte, o te habías depilado días atrás y ya los pelitos se asoman cual lija al tacto.
No rindo culto a la virginidad, de hecho, aún cuando las teleseries mencionadas y la crianza en un colegio católico lo enseñaban. De hecho, aún no sé bien con quién perdí la virginidad a esos tempranos 15 ¿o 16? ¡ups!. Sólo sé que antes era importante. Por mí, ¡que se vaya al carajo! La verdadera confianza radica en ese peo, en esa caca, en besar esa boca que quizá al despertar no tiene el mejor aroma, en acompañarlo en ese witreo interminable luego de una loca noche, en que aquellos detallitos de tu cuerpo ya no importan tanto.
Saludo desde acá a la Pau, quien mientras estábamos botando la cerveza consumida en medio de aquella prueba de amor y confianza me pregunta “Xime, si me tiro un peo ¿llegaríamos al orgasmo?”
Pero el concepto de virginidad se venía a menos, y es tan relativo el momento en que la pierdes. Además ahora todo el mundo culea con todo el mundo, los hímenes se rompen en carretes cargados de alcohol y paraguas, y las primeras eyaculaciones en dos segundos cantan victoria para practicar el mundo de las sexualidades activas. Estamos entrenados a acariciarnos hasta llegar a un momento de calentura tal en que el coito, sea vaginal, sea anal, es el protagonista. Las calificaciones al respecto redundan en “se movía como los dioses”, “es apretadita”, “la tenía tan gruesa que se sentía todo” y otro símiles. El sexo se limita a un mete y saca básico e interminable. Da lo mismo vestirte especial, te verá, se calentará, te sacará los calzones y te la meterá sin más importancia y tú, mujer, creerás que tu técnica de seducción funcionó. Eso puede tener distintas consecuencias, puede que seas la maestra del meneo, o puede que luego solo importe sacarte los calzones y cuando le prestan atención a otras partes de tu cuerpo, te sientas tan analizada que mueras de pudor “puta, la estrías, la celulitis, la fofez, esa maldita y loca fofez!”.
Es por eso que creo que hoy en día la prueba de amor es otra y quizá les parezca extraña. Yo, mujer poco pudorosa frente algunos temas, y que muere de vergüenza en tantos otros, creo que la verdadera “prueba de amor” radica en cosas que consideramos más triviales. Que te acompañen a hacer pipí y te vean en ese baño público en una sentadilla ridícula mientras le achuntas a la taza y luego te limpias. Cuando le dices que vas al baño a cagar, cuando te sientes en la confianza total de tirarte un peo y te cagai de la risa, cuando puta que te daba lata depilarte, o te habías depilado días atrás y ya los pelitos se asoman cual lija al tacto.
No rindo culto a la virginidad, de hecho, aún cuando las teleseries mencionadas y la crianza en un colegio católico lo enseñaban. De hecho, aún no sé bien con quién perdí la virginidad a esos tempranos 15 ¿o 16? ¡ups!. Sólo sé que antes era importante. Por mí, ¡que se vaya al carajo! La verdadera confianza radica en ese peo, en esa caca, en besar esa boca que quizá al despertar no tiene el mejor aroma, en acompañarlo en ese witreo interminable luego de una loca noche, en que aquellos detallitos de tu cuerpo ya no importan tanto.
Saludo desde acá a la Pau, quien mientras estábamos botando la cerveza consumida en medio de aquella prueba de amor y confianza me pregunta “Xime, si me tiro un peo ¿llegaríamos al orgasmo?”
Xime.-
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8 comentarios:
es que es simplemente notable!!!
vivan las pruebas de amor triviales!!
ay1 esa pau... es una maldita loca maraca! y la extraño... quiero una prueba de amor de ella! (L)
woooo!!!
casate conmigo? xD
las cagan, notablemente notable!!!
y es que eso de ponerlo y sacarlo no constituye una prueba de amor, más aun que con los nervios esa priera vez no la disfrute mucho en realidad, y fue poco memorable la verdad... pienso igual, no hay cosa como su peo, o su chanchito, y es que weón no hay nada más mata pasiones que un peo en medio del polvo jaja, y si te agantan eso, pos... ahí hay una prueba de amor, o puede que la otra parte este tan metida en el acto que no lo notó xD
en fin. una entrada notable.
yo creo que me aman xDDDD
saludos cauras :3
la primera vez... esa esta borrada loco, jajaja
y de hecho, la mejor parte no creo que sea el "old in-out, in-out", sino lo que viene antes y despues... ese abrazarse en pelota, besarse, y todas esas weás y después, al quedar en esa especie de limbo de satisfacción completa en que no necesitas nada más de la vida, abrazarse, por horas...
y definitivamente, la pba de amor es la que sabiamente mencionaste en el comentado artículo
y de repente una chupadita loka, ¿o no?
hace algunos años las lesbians eramos seres ilegitimos.
Hoy estamos en la cima del mundo y los heterosexuales son parias sin sorpresas ni nada que ofrecer XD
es por eso que el vestirte especial calienta a tu mujersh pero no se traduce solo a un mete y saca...a vecse no metes nada ni sacas nada...el romance, por muy calenton y fugaz k sea, entre mujeres es casi novelezco y será impactante, imponente y romantico y ella se acordará de ti muucho tiempo.
las mujeres somos cool, nos fijamos en todo (imagino k por eso las evolucionadas detestamos las tulas venosas) y la prueba de amor es cuando le dices a tus papas k tu amiga es tu novia
mmmmm
Totalmente de acuerdo.
Sería más dificil con eso de la conkista, pero mas entretenido.
Y quien se acuerda de la primera vez???
Y si, las pruebas de amor, vienen con el conocimiento y la confianza, nada mas, el sexo pasa a un 1.1 plano.
baccio e un hug per voiosiogr
Simplemente toda la razón!
Saludos,
Julieta
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