Introducir cosas en ciertas partes (o ¡Maldita regla! v 2.0)

Hace algún tiempo comenté en Facebook lo chata que estaba de que este mes durara tanto mi ciclo menstrual. Normalmente tiene una duración de tres días y rara vez cuatro, pero misteriosamente llevo 11 días con mi periodo (hablo en presente porque al momento de redactar esta entrada aun lo tenía y espero que cuando sea publicada ya haya pasado). Justo la semana que empecé con esta experiencia empezó a hacer calor y la toalla higiénica me empezó a irritar el culo. Faltó poco para aplicarme hipoglós!

Este estado en Facebook generó todo tipo de comentarios, sobre todo risas por la sinceridad de mis palabras. Entre los comentarios, Xime, Pauli y Denisse, todas amigas mías, resaltaron el uso de un dispositivo conocido como "la copita" o Mia Luna, que al parecer ofrece comodidad y alivio de todas las molestias por las que estaba pasando en ese momento. Sin embargo, me he resistido a usarlo aun, pese a las maravillosas recomendaciones de mis cercanas. Las razones? Detesto introducirme cualquier cosa que no sea un pene (real) en mi vagina. Suena extremo y a más de alguno@ le causó mucha gracia pero, es cierto. Nunca he usado un tampón, odio las visitas al ginecólogo sobre todo cuando es para hacerte el PAP donde te introducen esa wea llamada espéculo y luego el doc te dice: "relájese!" y esa wea se empieza a abrir y a abrir y abrir y el culiao sigue insistiendo en que te relajes y solo quiero gritarle: "ALGÚN DÍA TE VOY A METER UN PARAGUAS EN LA RAJA Y MIENTRAS LO ABRO TE DIRÉ QUE TE RELAJES... A VER SI PUEDES, CSM!". Tampoco me son gratas las ecografías transvaginales donde te introducen una especie de consolador con webcam incorporada. Sé que en general las mujeres odiamos estas situaciones pero hay unas que se lo toman con calma y naturalidad. Yo no. No puedo, lo odio. Tampoco aguanto esos óvulos de mierda que te tienes que meter cuando la vagina se te enferma. Es tan pollo la pobre, por cualquier cosa agarra una infección, o sea, si no fue suficiente con la amigdalitis que tuviste, viene tu vagina y decide enfermarse por falta de probioticos y cambios en el PH de ella y quizás que otras weas más. Si tienes suerte, el doc te dará una cremita que te la dejará media aceitosa o unas pastillas orales más caras que la mierda, pero te deberías sentir afortunada con eso. Si eres tan desafortunada como yo, te dará unos óvulos que te los tienes que introducir en la posición más bizarra y cuando ya acabaste de introducirlos las weas... puuff! se revientan y es como menstruar de nuevo. Súper cómodo. La raja.

Usar la "copita" me da algo de susto, quizás sea incluso pudor, vaya a una a entenderse, si somos minas po... o sea, soy capaz de meterme un trozo de carne ajena a mi pero no soy capaz de meterme una wea de silicona hipoalergénica, cachan la estupidez?....  Pero considerando de quienes viene el consejo (ojo, son grandes amigas, y dos partícipes de este blog) estoy evaluando la posibilidad de adquirirla para probarla y ver si resulta tan mágico como me lo pintan. Eso si, ahora es cuando me lamento no haber querido probarla cuando Denisse me avisó de una oferta de estas cositas =/

Y a ti, qué te parece? Cuéntanos tu experiencia!

Pame.-

Si se puede vivir del amor

Mientras vivía con mi mamá yo era super floja, o sea, cero aporte en la casa, nunca hice una cama, lavé la loza o barrí, y no me enorgullezco en absoluto por eso. Tampoco le daba comida a mis mascotas, entonces, mi mamá decía que yo tenía perros, pájaros y conejos y que ella les daba la comida, le sacaba la caca y yo respondía que “yo les daba amor”. La Pame siempre me ha weveado por eso, que yo alimentaba a mis conejas con amor. Ahora debo decir que a mi conejo lo alimento con pellets, pero a mi hijo lo alimento con puro amorsh.

LA PEGA
Todo comenzó hace más de un año, vinimos por una semana a Valpo a buscar pega, recorrimos sudorosos cada cerro, levantándonos temprano y acostándonos en pensión de mala muerte, donde se veían los ratones transitar por la ventana xD, dejando currículos por todos lados. Las secretarias, al vernos jadeantes, nos daban agüita y nos deseaban la mejor de las suertes, pero todas coincidían en que estaba difícil la cosa, muchos profes en Valpo y poca oferta laboral. Pero me llamaron de uno, y fueron cuatro días que fui con la misma única ropa formal que tenía, y cuando estaba en la última etapa, compitiendo con un loco de cejas de gaviota (que más tarde sería mi amigo), quedé, mejor dicho, quedamos los dos, eran dos vacantes y con el de las cejas las ocupamos. El de las cejas es importante, porque después de haberme burlado porque iba con terno y por su gaviota, él sería quien consiguió pega para mi marido, pero eso es otra historia. Lo importante: tenía trabajo.

LA CASA
Una casa sí se puede comprar con amor, jajajaja, amor del gobierno, caridad, llámele como quiera… Gracias a tener un poco de ahorro y un puntaje bajo en la ficha social, podemos optar a un departamento gratis, casi gratis, porque sólo ponemos nuestro ahorro y quedamos sin deuda, claro que es en la punta del cerro y claro que será una pobla más, pero puta, es casi gratis.

EL HIJO
Comer y cagar: las necesidades básicas de mi hijo están cubiertas, claro, porque lo alimento con amor, el amor que sale de mis pechos chorreantes de leche, y no queda con hambre, imagínese si un ternero o un lobezno quedara con hambre… quedaría la pura cagá… así también la leche de mamá alimenta la guatita y el corazón <3.
Ah, y sobre cagar… mi hijo ocupa pañales ecológicos, que lavamos en la lavadora, básicamente son como los que usaron nuestros padres, pero más pro… onda telas secas y otras tecnologías.
Tarde también nos dimos cuenta de que cuna, sillitas, tutos, chupetes, mamaderas, coches y cuanto artificio inventan estaban de más, una guagua sólo necesita brazos y suelo, y duerme con nosotros, lo andamos trayendo en un rebozo o fular que supera todas las escaleras porteñas y el transporte público. Su teta es su chupete, su mamadera y su todo. Los tutos los dejamos para rellenar los ecopañales . Ecología/economía, se llama la cosa. Y la ropa, hemos tenido la suerte de haber recibido caleta de ropa de otros niños, y no hemos comprado nunca ni una prenda para el pequeño Luis Pedro, que cada día vive del gran amor que le tienen sus padres.

Pau.-

Hemos vuelto!

La última entrada data del 23 de febrero del 2010. Han pasado 3 años desde la última vez que publicamos ¡Caleta weón! Es ene tiempo, mil weas han cambiado, mucha agua ha pasado bajo el puente...
De nuestra condición pasada queda la nostalgia por el paso del tiempo, las pocas responsabilidades, el tiempo libre y el vernos casi todos los días. Ahora, hemos crecido, todas... cambiamos. Y es cuático, porque han cambiado muchos aspectos de nuestra vida pero la esencia sigue siendo la misma, con algo menos de tiempo, viéndonos menos, con mil responsabilidades pero, cuando nos encontramos, conservamos ese toque especial que nos caracteriza. 
Creo que antes de comenzar a publicar nuevamente es necesario contarles qué fue de nosotras durante estos años, qué pasó que dejamos esto abandonado. Igual son mil cosas, vistas desde mi perspectiva (Pame), así que Chiquillas, si falta algún hito importante me lo cuentan y lo agrego. 
El 2009 con Ximena dimos nuestro examen de grado y nos licenciamos. Luego cada una por su lado, decidió entrar a estudiar pedagogía en distintas universidades. Estudiamos y blabla. En febrero de 2011, después de un chilión de años pololeando, la Pauli se nos casó. Lloré, fue una ceremonia linda, puro amor, campo y comida. Vivimos anécdotas varias, como cuando esperábamos con la Xime que la Pauli volviera después de ir a dejar a su suegra y nunca volvió XD.
Ese mismo año en abril, me entregaron las llaves de mi departamento. Muy feliz he vivido en él desde entonces, mi hogar, mi espacio y compartiendo mi día a día con Francisco (el chico guapo no gay del exfoliante), con quien cumpliremos 4 años de pololeo en septiembre. 
En enero de 2012, se nos casó la otra maraca., la linda Pime (o Xime), volví a llorar. Ceremonia emotiva, linda, llena de una mística especial. 
 En octubre del mismo año nace Luis Pedro o LP, el hijo de Pauli. Es hermoso, y yo le saqué la primera carcajada (me jactaré de eso siempre, ya que gracias a mi nació un hada XD). Les dejo aquí una foto de la familia Jorquera Pérez. 
En febrero de 2013, o enero, se inauguró la Tetería de Xime y Chino, Leerté. Aprovechando el espacio, los invito a comer y a tomar té allá, porque es espectacular.
Comprenderán cómo nos ha cambiado la vida, lo mucho que hemos aprendido, lo mucho que hemos crecido. Al ser las tres profesoras, nos quedó poco tiempo para todo, incluso para vernos. Pero hemos sacamos el pie del acelerador y volvemos a reencontrarnos, volvemos a escribir, pero esta vez, desde otra perspectiva, de una vida en pareja, de una vida en familia. Como dije más arriba, la esencia no cambia, sólo que nuestras entradas, ahora se referirán a cosas de minas no tan minas, casadas y en concubinato ;). 
Espero que nos acompañen en esta parte de nuestro viaje. Un gusto y bienvenidos.